jueves, diciembre 10, 2015

A la atención de:

Estimado Sr.:

Los abajo firmantes, trabajadores del departamento de [...], le hacemos llegar el siguiente comunicado con la intención de poner en su conocimiento la situación actual del del departamento, así como las sugerencias y peticiones alcanzadas por libre consenso acerca del futuro de los puestos de trabajo que ocupamos.

Somos plenamente conscientes de la importancia que tiene para cualquier empresa el hecho de seguir los procedimientos establecidos en su seno, así como de mantener en cualquier circunstancia una actitud cordial y constructiva que permita afrontar cualquier reto o desacuerdo con las mayores posibilidades de éxito.

Es con esta actitud con la que se redacta el presente comunicado. Contamos también con la esperanza de que sea recibido de igual manera y tratado con la debida importancia por parte de las personas responsables que lo reciban.

El principal motivo de este escrito es la turbación, incluso preocupación, que ha aparecido entre nosotros después de haber llegado a nuestro conocimiento las intenciones con las que se ha abordado la negociación de la nueva Relación de Puestos de Trabajo (en adelante RPT) por parte de la empresa. En la actual propuesta de RPT, la cual hemos tenido oportunidad de examinar, figuran todos los pormenores que afectan a las plazas y a las categorías laborales de los trabajadores la empresa.

Después de dicho examen, y habiendo visto la aparente disparidad existente, tanto en el reparto de las plazas nuevas como en el de los complementos retributivos, entre nuestro departamento y el resto, deseamos hacer constar los siguientes puntos:

  • Nuestro malestar porque no podemos sino pensar que no se le está dando al departamento la importancia debida en el funcionamiento de nuestra empresa. En este caso los datos se nos antojan cristalinos: de las [...] incidencias solucionadas el pasado año [...] un total del 56% las ha solventado nuestro departamento.

  • Nuestra perplejidad al constatar que, lejos de dotar al departamento del personal que éste está requiriendo para hacer frente al continuo crecimiento de la carga de trabajo, se sigue optando por que una parte muy importante de éste (incluyendo el desplazamiento y el mantenimiento de los equipos [...] tanto de manera personal como telefónica) sea desempeñado por trabajadores eventuales y por becarios.

  • Nuestro desconcierto al ser igualmente conscientes de que a la situación descrita en los dos puntos anteriores, la cual hace ya demasiado tiempo que existe, no se le plantea dar una solución, ni a corto ni a medio plazo. No es difícil imaginar la erosión emocional y desmotivación que esto supone en una plantilla, la cual tiene cada vez menos claro qué les deparará el futuro laboral.

  • Teniendo todo esto en cuenta, agradeceríamos respuesta por parte de las autoridades pertinentes a las siguientes cuestiones:
    1. ¿Por qué una importante parte de la plantilla actual del departamento está en situación eventual, cuando realizan un trabajo de asistencia técnica que se ha demostrado de sobra necesario y merecedor de un puesto de trabajo fijo?
    2. ¿Por qué el trabajo de solución de incidencias está sustentado mayoritariamente por personal eventual o en beca, y por qué estos estos últimos realizan de facto tareas de técnico o de atención inmediata cuando su función es la de formarse?
    3. ¿Por qué no se consolida y amplía la plantilla de técnicos de categoría [...] de manera acorde a la carga de trabajo, y por qué no se la dota de la estabilidad que [... ] se requiere para el buen funcionamiento?
    4. ¿Por qué no está planteado dotar a los técnicos del departamento de la opción de jornada partida, cuando por la tarde hay cada vez más apertura de incidencias, teniendo éstas que esperar hasta el día siguiente por falta de personal?
  • Dadas las presentes circunstancias nos ha parecido oportuno denunciar esta palpable precariedad de los puestos de trabajo que ocupamos y dirigirle las siguientes peticiones para que sean consideradas en la actual negociación de la nueva RPT:

    1. La consolidación de las plazas eventuales de los técnicos del departamento.
    2. La ampliación de la plantilla de técnicos del departamento.
    3. La dotación a los técnicos del departamento que sean necesarios de la posibilidad de optar voluntariamente a jornada partida, ya que actualmente no existe plantilla de tarde.
    4. El reparto equitativo de pluses de especialización y dirección entre los técnicos del departamento, al igual que se quiere hacer con otros grupos.
    5. La dotación al departamento de los recursos técnicos necesarios para el buen desempeño de nuestro trabajo, incluyendo un mayor espacio que cumpla las normativas de seguridad y salud en el trabajo, ayudas al desplazamiento entre centros y herramientas para la resolución de los problemas, entre otras cosas.
    6. El retorno de los becarios del departamento a una función acorde a su condición de estudiantes en beca de formación, y que en ningún caso se delegue en aquellos más responsabilidad o carga de la estrictamente necesaria y lógica, contrariamente a lo que sucede en la actualidad.
Confiamos en que este comunicado cumpla su función principal de informarle convenientemente de nuestra situación, quedando a su completa disposición para cualquier duda o consulta.

Esperando una pronta respuesta por su parte, le mandamos un cordial saludo y nuestros mejores deseos.

Atentamente:

miércoles, diciembre 09, 2015

Vean M*A*S*H

Y luego, cuando hayan terminado de pasar el delicioso rato que, sin duda, les deparará esta película dirigida por Robert Altman, vean la serie que nació de ella. Véanla con amor y respeto, y ella les acompañará durante años y décadas, y envejecerá con ustedes.

Véanla cuando estén desanimados, pues en ella encontrarán las claves para encontrar oro en el charco más pequeño. Véanla cuando estén animados y en ella recordarán que en toda alegría hay una pequeña amargura, y seguirán alegres y tal vez se harán un poco más sabios.

Véanla cuando busquen una serie de humor ligero o cuando necesiten bucear en los entresijos del alma humana en busca de verdades. Permítanse atravesar esa delgada capa de maravillosa frivolidad para luego volver a ella, como quien se sumerge buscando perlas en un lejano mar del Sur y luego sube a la superficie feliz de haber hallado algo hermoso y único.

Véanla cuando necesiten reír y no les defraudará. Véanla cuando necesiten llorar y ella les acogerá con una sonrisa dulce. 

Véanla cuando necesiten conflictos y también cuando necesiten salir de ellos. Cuando busquen ideas para bromas pesadas o cuando necesiten inspiración para cazar a un bromista. Cuando quieran reconciliarse con los médicos y las enfermeras, y con los ejércitos. Y con las personas.

Véanla cuando busquen un liderazgo sabio y prudente. Véanla cuando quieran valorar el trabajo bien hecho y también cuando necesiten ayuda para entender el que no se hace tan bien.

Véanla cuando busquen sórdidas historias de amor en los asientos traseros de un jeep, cuando quieran saber acerca de los vaivenes de los matrimonios, cuando quieran tomarse un champagne hecho a partir de ginebra de alambique en buena compañía.

Véanla con sus hijos, pues su humor es blanco como una bata de hospital, y también con sus padres, pues su humor es negro y penetrante como un obús.

Véanla en su idioma natal o en versión original. Con audio de risas o sin él. No importa porque sea cual sea el camino escogido éste les llevará a esa desconocida ubicación en Corea y a su cápsula de tiempo enlatado que yace enterrada para dar fe de cosas que no pueden ser dichas ni oídas, pero que sí pueden ser entendidas.

Véanla, y cuando vuelvan de ella tal vez lo hagan cambiados.

Véanla. Vean M*A*S*H.

jueves, abril 16, 2015

Entre todos los dejamos y ellos solos se murieron

Es por la mañana y a escasos metros de mí hay dos operarios del ayuntamiento trabajando a golpe de motosierra, realizando una tarea que no es la tarea que tendrían que realizar.

Hace algunos meses, alguien dictaminó que los árboles situados al lado del edificio donde trabajo presentaban riesgo y que podía caer alguna rama. Ese mismo alguien, supongo, hizo colocar una cinta roja y blanca delimitando el perímetro de la zona de riesgo, esto es todo el lateral sur del edificio. Los que trabajamos en él vimos una pequeña molestia en esto porque venía a cortar una de las dos vías de acceso al mismo, pero imaginamos que esa molestia sería temporal y que pronto vendría alguien a eliminar las ramas peligrosas.

Una semana después no había aparecido nadie con intención de sanear los árboles. Quince días después hubo quienes nos empezamos a saltar la cinta. Al mes todo el personal lo hacía. Y así llevábamos varios meses.

Al final ha aparecido alguien, pero no para sanear los árboles sino para derribarlos. Y eso es exactamente lo que están haciendo los operarios a golpe de motosierra.

Las pequeñas injusticias son las peores porque van ennegreciendo el alma poco a poco, en silencio, bajo cuerda. Son las pequeñas injusticias, las de andar por casa las que crean cínicos y desencantan a quienes tenemos un particular (e irreal) sentido de la justicia. Porque son multitud, porque las vemos todos los días y las integramos, porque sabemos que siempre ha sido así.

El derribo de esos álamos blancos no es comparable a un golpe de estado, a una masacre de estudiantes, a un atentado terrorista. Pero está mal. Y no porque el derribo de árboles sea malo, pues hay ocasiones en que es necesario, sino porque se está haciendo por los motivos erróneos, esto es la desidia, la corrupción y la incompetencia de alguien situado en una esfera superior al que escribe estas impotentes lineas.

Esos álamos podrían haberse salvado si, como colectivo, nos hubiéramos preocupado de ellos.
A ver cuánto tiempo pasa antes de que alguien venga a llevarse los cadáveres.

viernes, abril 10, 2015

Atente a tu tonta tarea y programación


El segundo del tema del vídeo enlazado arriba me hace bastante gracia, como casi todo lo que hace Mamá Ladilla: Atente a tu tonta tarea.

La primera vez que oí algo parecido fue hace bastantes años, cuando era pequeño y vi Tron (la original) por primera vez. En el último tercio de la película tiene lugar el siguiente diálogo:

Flynn: "Bueno chicos ya sabéis, seguid haciendo lo que se supone que tenéis que hacer aunque parezca una locura."
Tron: "Sí. Eso es lo que pasa con los programas."
Flynn: "Siento decepcionarte pero la mayoría de las veces eso mismo pasa con los Programadores."
Tron: "Extraño e increíble."

El diálogo tiene enjundia: podríamos atacarlo desde el punto de vista del libre albedrío, por el prisma de la exención de responsabilidad ante una autoridad superior, por la tésis de que lo creado siempre tiene elementos de quien lo crea... Pero hoy me apetece ser un poco más prosaico y hablar un poco sobre programación.

Hace bastantes años, en los albores de la informática, mi padre me dijo que los ordenadores era tontos. Aquella concepción se refleja bien en otro magnífico diálogo de la misma película:

Alan: "Algunos ordenadores pensarán pronto."
Walter: "Ja, sí, será estupendo: las computadoras empezarán a pensar y las personas dejarán de hacerlo."

Aunque esta visión acerca de la capacidad de los ordenadores está bastante desfasada sí sirve para ilustrar la realidad de los programadores, ahora más que nunca, pues los lenguajes de alto nivel han convertido el programar en una serie de procesos automáticos e invisibles para el programador. Y tanto el auge de dichos lenguajes como el aumento en la complejidad en las plataformas de desarrollo han venido a dar con la siguiente (e incómoda) realidad: no tenemos ni idea de lo que hace nuestro programa a un nivel básico. Yo trabajo con Visual Studio 2010 y desarrollo en C# .NET. Es una plataforma potente y que permite que hasta un inútil como yo haga algo como una aplicación web funcional y publicable. El control de código predictivo funciona tan bien que ni es necesario prestar atención a la sintaxis, y las alarmas de error saltan a la mínima. Las plantillas son tan complejas que prácticamente no merece la pena empezar de cero y se opta por adaptar una de las existentes. El interfaz gráfico funciona tan bien que ya no merece la pena meterse a editar el html directamente (aunque yo, orgulloso de mi pasado a golpe de notepad, no use dicho interfaz).Y así un sinfín de ayudas suplementarias que buscan hacerle la vida más fácil al programador.

¿El resultado de todo esto? Una cosa buena y otra mala: la buena son aplicaciones fáciles de crear; la mala son programadores perezosos, es decir, malos programadores.

En otra ocasión comentaré mis pensamientos acerca de la automatización y de sus ventajas e inconvenientes, pero considero conveniente exponer aquí un aviso que afecta a todos los que trabajamos con máquinas: cuanto más inteligente es la máquina más capacidad tiene para automatizar procesos cognitivos que en épocas pasadas recaían sobre los hombros del operador de dicha máquina, y de esa manera la misma se arroga cada vez más atribuciones al tiempo que el operador tiene cada vez menos. En este cuadro es obvio que lo deseable sería que el operador, al verse descargado de tareas tediosas utilizase ese tiempo y esa energía ganados para ejecutar procesos superiores. Pero la realidad suele ser la contraria, a saber, que el operador hace cada vez menos y pasa paulatinamente a ser un controlador, alguien que vigila mientras la máquina ejecuta sus procesos.

Yo, al escoger una plantilla prefijada de proyecto en Visual Studio, pongo en marcha una serie de procesos automáticos que crean el proyecto, los componentes esenciales, las plantillas css, una página de inicio, un fichero de configuración, y un largo etcétera. Con un sólo clic ya tengo hecho algo que de normal llevaría mucho más tiempo desarrollar. Esto, que a priori es algo bueno, tiene el efecto colateral de que a mí, como programador, ya no me hace falta saber cómo se crea un proyecto a mano. Cedo mi control al programa en una tarea cognitiva compleja, y de paso me ahorro pensar y tomar decisiones que afectarán a un nivel básico al devenir del proyecto, por ejemplo algo tan prosaico como la nomenclatura de nombres de archivo. Es decir, a menos que yo luche activamente contra ello y me ponga a hacer tareas manualmente, el programa me hará peor profesional.

Huelga decir que la celeridad es la mayor ventaja de ceder el control a las máquinas, y en un gremio donde (en general) los plazos de entrega siempre son cortos, esta cesión de control se ve como un mal menor al compararlo con las (aparentes) ventajas que ofrece. Los gestores ven en estos programas una ventaja pues el producto tarda menos en hacerse y el tiempo es dinero. Es un producto de menor calidad y la cualificación profesional necesaria es igualmente menor, pero hay ganancia, y eso es lo más relevante de la ecuación.

La conclusión es que la tarea de los programadores (y de otros gremios) es cada vez más tonta, entendiendo por tonta aquella que requiere menos procesos mentales para ejecutarse. No tendría por qué ser así, y de hecho es muy posible luchar contra esa tendencia, pero es necesario hacerlo activamente. El cerebro tiende a economizar y a hacerse perezoso, y las máquinas, poderosas ayudantes en multitud de campos, nos ayudan también a eso.

Bostezos a rector 2015

Bueno, pues ya estamos de nuevo en campaña electoral para escoger al rector (¿para cuándo una rectora?). Esta santa casa donde trabajo desde hace ya años cuenta con una idiosincrasia muy peculiar, pero en época de elecciones tiene un funcionamiento muy parecido a cualquier otro ente público: carteles, mítines, promesas, pancartas... ruido en general.

Y el que suscribe, considerando despreciable todo tipo de ruido, considero pues igualmente despreciable todo este proceso, toda esta pantomima de la cual somos presa regularmente mis compañeros y yo.

Todos los candidatos son iguales en lo esencial, todos ellos parecen cortados por el mismo patrón. Esto es como ese capítulo de Futurama en la cual hay elecciones a Presidente de la Tierra y los dos principales candidatos son dos clones, de nombres John Jackson y Jack Johnson respectivamente. Y es que esa sensación de aire ya respirado, de película vista mil veces campa por sus respetos estos días por mi centro de trabajo, y todos lo llevamos como podemos. Hay quien da la bienvenida a toda esta bendita parafernalia aunque sea sólo por romper un poco la monotonía; hay quien dice que hay trabajo que hacer y que no tiene tiempo para tonterías; hay quien lo intentar ver desapasionadamente y sólo entra al trapo en los desayunos... en el fondo es la misma canción de siempre, con los mismos acordes, el mismo tema al que sólo le han cambiado un par de comas y algún punto y seguido. Aún así quedan algunas personas que realmente piensan que estas elecciones llevan a una puerta que da a un buen cambio, intrépidos buceadores que, o bien después de haber abierto mil ostras aún les queda esperanza de encontrar la perla, o bien que llevan demasiado poco tiempo buceando como para darse cuenta del reparto de probabilidades de encontrar dicha perla.

Ambos (magros) colectivos tiene mi admiración, pues todos estos procesos se me antojan largos como un día sin pan, y como tal soy presa del deseo de que terminen recién han empezado. Pero esa paciencia que (dicen) llega con la edad, tan necesaria para hacer frente a esto, parece que ha salido huyendo también, igualmente harta de grandilocuencias, de promesas que se incumplirán, de corruptelas y conventillos, de palabras dichas una y otra vez. Como esta entrada.

En unos meses sabremos quién dirigirá (ja) los destinos de la UCM durante los próximos años. Entre tanto toca respirar y centrarse en las cosas importantes. Como siempre vaya.

miércoles, febrero 11, 2015

A mí me viene la Vodafone una vez al mes

Esta mañana, inmerso en mi mundo de encefalograma plano habitual al coger el metro por la mañana para ir al trabajo, escuché la conversación de una chica y un chico que estaban justo detrás de mí. Dicha conversación fue motivada por la malhadada coletilla "Vodafone" que la chica de megafonía coloca delante de todo lo que tiene que ver con la vieja y querida línea 2 del Metro de Madrid, roja ella, a saber, "...correspondencia con línea 2 VODAFONE". Ahí, pegado con chicle. Yo a fuerza de escucharlo ya ni le hago caso pero se conoce que a éstos dos jóvenes que comentaba aún no debían estar vacunados, les entró la risa y comenzaron a bromear al respecto con frases bastante ingeniosas:

-"Claro, ahora todo lo rojo es Vodafone."
-"¿Sí? Pues yo tengo varios amigos que son Vodafone."
- "Anda, y el coche de mi padre también es Vodafone."
- "Mola. Y algunos de esos amigos incluso son Vodafone de verdad."
- "A mí me viene la Vodafone una vez al mes."

Aunque me hicieron gracia los chicos no pude evitar pensar que lo han conseguido: los hijos de mala madre de VF han conseguido que integremos como algo normal el horror que supone la superposición del nombre de su empresa a algo tan público y tan madrileño como la Puerta del Sol o la mencionada línea 2 de Metro. Qué lástima.

Aunque la pugna de lo Público vs. lo Privado no es nueva no puedo evitar ver que éste no deja de invadir parcelas de aquel. Lentamente, inexorablemente, como la marea va invadiendo la playa cuando sube. Y a nuestra espalda un acantilado impracticable ¡Ay de aquellos que no tengan escafandra!

Ahora que cada palo aguante su vela.